:: Home > Abrasivos
 
 

Abrasión se define como la operación de "arrancar" partículas de un material por fricción contra otro material que es casi siempre más duro que el primero. Esta acción de refregar una pieza contra otra para modificar su forma geométrica o afilarla, ya era parte del instinto del hombre primitivo.
La importancia de las operaciones de abrasión reside en su función de corregir los defectos de las operaciones precedentes como, por ejemplo, en los procesos de maquinado.

De la definición precedente podemos concluir que los abrasivos son herramientas usadas en los procesos de abrasión.

Con el crecimiento de las actividades industriales, fue necesario obtener granos abrasivos de características controladas. Las investigaciones en este campo tuvieron, como primer resultado satisfactorio, el descubrimiento del carburo de silicio (SiC) y del óxido de aluminio (Al2O3).

Debido a las exigencias de mercado, como la racionalización de los procesos y la automatización, el cambio para máquinas de control numérico impulsó la demanda de abrasivos más confiables, de calidad constante y de elevada producción, como los superabrasivos (diamantes sintéticos, nitrito de boro cúbico) y los materiales cerámicos de alto desempeño, a base de óxido de aluminio.


ÓXIDO DE ALUMINIO

Se obtiene óxido de aluminio abrasivo a partir de la fusión de la bauxita, triturada y calcinada y luego mezclada con un pequeño porcentaje de coque y hierro, además de Ti y MgO2. La fusión tiene lugar a una temperatura de entre 1.900º C y 2.000º C en un horno de arco eléctrico durante un período de 36hs, mientras que el enfriamiento puede demorar hasta una semana. Se forma un bloque que, posteriormente, es fracturado y triturado.


 Óxido de Aluminio convencional

Estos granos son extremadamente robustos y su forma de cuña permite una buena penetración sin que se fracturen o de desgasten en exceso. Por lo tanto, se los usa en materiales de alta resistencia a la tracción como el acero y sus aleaciones, el hierro fundido nodular y maleable y también en materiales no ferrosos, como en el caso de las lijas.


 Óxido de Aluminio Circonado

Son granos abrasivos de óxido de aluminio combinado con óxido de circonio, constituidos por cristales obtenidos a partir de la fusión de Arena de Circón y Alúmina, a una temperatura de aproximadamente 1.900°C, seguida de enfriamiento. Estos granos tienen aristas super afiladas que se renuevan durante el proceso, cortando durante mucho más tiempo y generando menos calor, de modo que son ideales para aplicaciones de corte rápido y desbaste pesado.


 Óxido de Aluminio Cerámico

Son granos abrasivos con una controlada estructura cristalina submicrométrica derivada de un exclusivo proceso de sinterización. De dureza y resistencia superiores si se las compara con las de los granos de óxido de aluminio convencionales; estos granos se obtienen por el proceso de fusión. Son indicados para usarse en materiales de difícil rectificación, cuando la productividad, calidad y reducción de los costos deben ser maximizadas.

CARBURO DE SILICIO

El carburo de silicio se obtiene por medio de un crisol de metal haciendo pasar, con el auxilio de un electrodo de carbono, una corriente eléctrica a través de una mezcla de arcilla y coque en polvo. Los cristales de carburo de silicio se forman alrededor del electrodo. Por otro lado, la producción industrial se lleva a cabo en hornos eléctricos de resistencia, con una carga básica constituida por sílice (arcilla blanca) y coque de petróleo en una proporción de 60% y 40% respectivamente. La temperatura de producción oscila entre los 1.900º C y los 2.400º C, y el ciclo dura de 36 a 40 horas. El color del carburo de silicio varía desde el verde claro al negro, en función de las impurezas que contenga.

Por lo general, los abrasivos de carburo de silicio son recomendados para trabajos en materiales de baja resistencia a la tracción (materiales no ferrosos y no metálicos), tales como: hierro de fundición gris, bronce, latón, aluminio, cerámica, mármol, granito, refractarios, plásticos, cauchos, etc.


DIAMANTE

El diamante se usa para trabajar materiales duros, frágiles y de astillas cortas tales como: metal duro, vidrio, cerámica, cobre, cuarzo, ferrita, grafito, fibra de vidrio, piedras preciosas y semipreciosas, entre otros.


BORNITRID (CBN - NITRITO DE BORO CRISTALINO CÚBICO)

El bornitrid (CBN) se usa para trabajar materiales ferrosos, con contenido de carbono, como aceros temperados y hierro al carburo de titanio (TiC).

A pesar de que no tiene el mismo grado de dureza que el diamante, el bornitrid no sufre el fenómeno de grafitización, que ocurre a altas temperaturas en el punto de contacto al trabajar aceros, circunstancia en que cambia la estructura química del diamante, que pierde su dureza, y se produce el desprendimiento prematuro del grano del aglomerante.